‘Upcycling’, el Airbnb de la moda

Tops hechos a partir de calcetines de deporte o gabardinas que se convierten en conjuntos de falda y ‘blazer’ … Así son las prendas más virales de la tendencia que venera la generación Z.

Vivimos en un momento histórico en el que la moda cada vez es más consciente de su propio impacto en el planeta. Por ello, cada vez son más firmas las que se suman a reducir su huella medioambiental utilizando tejidos orgánicos, reciclados o sostenibles. En esta búsqueda por un consumo más sostenible, nacieron ciertas corrientes, que además de buscar la sostenibilidad, se han convertido en grandes tendencias de moda. En este sentido, podemos hablar del auge de lo ‘vintage‘ o la moda retro, tanto en el marco del lujo como en la moda ‘low cost’, o del llamado ‘upcycling’; un híbrido entre reciclar (recycling) y mejorar (up) lo que ya tienes.

El reciclaje hace referencia a la reutilización creativa. Un proceso a partir del cual transformamos productos que ya no utilizamos en nuevos productos que podemos calificar como de mayor calidad, valor medioambiental o valor artístico. En este sentido, muchas marcas de moda ya han creado colecciones bajo esta premisa. Para ello, utilizan materiales como plásticos o ropa que han sido rechazados por los consumidores o que simplemente han pasado de moda. En la industria de la confección, la moda de alta costura también ha desarrollado su inmersión en ese concepto de prendas recicladas. Su origen se remonta a la década de los 90, cuando el diseñador belga Martin Margiela introdujo por primera vez el concepto del ‘upcycling’ en la revista A Magazine Curated By, en la que compartía el paso a paso de su jersey hecho a partir de calcetines, promocionando con el ello el DIY (Do it yourself).

Sin embargo, el ‘upcycling’ que importa, ha contagiado las redes sociales y las pequeñas firmas de moda. Las fashionistas más Z han apostado por esta tendencia, y han hecho conjuntos de ropa con las clásicas bolsas frakta de Ikea, e incluso reciclando cajas de cartón de zapatillas para crear bolsos. Una de las ‘upcyclers’ más destacadas de nuestro país es Claudia Abadía, una madrileña que acumula más de 30.000 seguidores en su perfil de Instagram. La influencer se dio a conocer gracias a sus creaciones, en las que da una segunda vida a a todo tipo de prendas que, en ocasiones, convierte en prendas totalmente distintas.

Claudia Abadía (Instagram)

En el panorama internacional encontramos a la diseñadora neoyorquina Andrea Bergart, la cual ha conquistado a numerosas celebrities como Rosalía con sus bolsos realizados a partir de pelotas de baloncesto.

Es importante llevar a la práctica esta tendencia y una de las personas que lo ha hecho posible es Mariola Marcet. Encargada de importar en España el ‘upcycling’ a través de su proyecto ‘upcyclick‘. Una web que pone en contacto a los que quieren que su ropa se modernice con jóvenes diseñadores o personas con talento para la confección, para que efectúen el cambio. Un modelo de economía de servicios como hemos visto antes en coches, casas u otros, pero llevado al mundo de la moda textil.

Upcyclick (web oficial Upcyclick)

La gente joven lo tiene muy claro. Y es que ellos han nacido con la estandarización del fast fashion’ y huyen de ella o bien comprando ropa de segunda mano, o bien transformando ellos mismos las prendas. ¿Suena extraño? No, es simplemente la idea de acercar la tendencia sin tener que consumir nuevas prendas al ritmo que dicta la ‘fast fashion’, y al mismo tiempo contribuir a un mundo más sostenible.

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